De cara a 2026, desde CAME advirtieron que predomina una “cautela optimista”.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas (pymes) crecieron 2,5% durante 2025 en comparación con el año anterior, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El resultado positivo se explica por el fuerte repunte registrado en los primeros meses del año, que permitió compensar parcialmente la caída sostenida iniciada en mayo.
El desempeño contrasta con 2024, cuando el comercio minorista pyme había sufrido una contracción del 10% interanual. En 2025, las subas más significativas se dieron en el primer cuatrimestre: 25,5% en enero, 24% en febrero, 10,5% en marzo y 3,7% en abril, cifras que marcaron un rebote tras un año de fuerte deterioro del consumo.
Ocho meses de caída
A partir de mayo, el crecimiento interanual se interrumpió y el sector acumuló ocho meses consecutivos en retroceso. En diciembre, las ventas minoristas pyme registraron una caída del 5,2% interanual a precios constantes, confirmando la persistencia de un escenario recesivo hacia el cierre del año.
En la comparación mensual desestacionalizada, sin embargo, diciembre mostró un incremento del 5,2% frente a noviembre, impulsado por las fiestas de fin de año y el cobro del aguinaldo. Desde CAME señalaron que “diciembre funcionó como un alivio financiero”, aunque aclararon que no alcanzó para revertir la caída estructural del consumo.
Sectores más afectados
El análisis sectorial refleja la fragilidad del escenario: seis de los siete rubros relevados cerraron diciembre con caídas interanuales.
- Bazar y decoración: -15%
- Perfumería: -9,8%
- Textil e indumentaria: -8,5%
- Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción: +0,8% (único rubro en alza)
En cuanto a la situación económica de los comercios, el 55% de los empresarios consultados describió un escenario de estabilidad respecto del año anterior, mientras que el 27,6% reportó un empeoramiento. Si bien el dato sigue siendo negativo, desde la entidad destacaron una mejora relativa frente a noviembre, cuando el 37% manifestaba un deterioro.
De cara a 2026, desde CAME advirtieron que predomina una “cautela optimista”. Aunque la mayoría de los comerciantes proyecta una mejora económica, la inversión continúa limitada por los altos costos y la baja rentabilidad. El desafío del sector, concluyeron, será transformar este respiro estacional en una reactivación genuina y sostenida de la demanda.


