El sector acumula una retracción interanual superior al 20% y alerta por el impacto de la recesión en el consumo interno. La baja afecta a todos los rubros, con especial incidencia en alimentos, indumentaria y ferreterías.
Las pequeñas y medianas empresas registraron en noviembre una caída del 9,1% en sus ventas frente a octubre, según el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El dato confirma la profundización de la crisis en el mercado interno y refleja el retroceso del consumo en un contexto de alta inflación y pérdida del poder adquisitivo.
En la comparación interanual, las ventas acumulan una baja del 20,9%, lo que marca uno de los peores desempeños del sector en los últimos años. Todos los rubros relevados mostraron descensos, con mayor impacto en alimentos y bebidas, indumentaria, calzado y ferreterías, mientras que el sector farmacéutico fue el único que logró sostener niveles de actividad más estables.
Desde CAME advirtieron que la situación compromete la sostenibilidad de miles de pymes, que enfrentan dificultades para cubrir costos fijos y mantener el empleo. La entidad reclamó medidas de alivio fiscal y financiero para evitar cierres masivos y preservar la estructura productiva.
El informe subraya que la retracción del consumo responde a la combinación de inflación elevada, caída del salario real y menor acceso al crédito, factores que golpean de manera directa a las pequeñas y medianas empresas, principales generadoras de empleo en el país.


