La industria es uno de los sectores más golpeados por las políticas de desregulación y apertura a las importaciones de la administración de Javier Milei. Al respecto en Agenda Pyme radio dialogamos con Horacio Moschetto, Presidente de la Cámara del Calzado, una industria mano de obra intensiva y Pyme por definición.
“El sector está complicado. Junto con la indumentaria y los textiles, nos llevamos la peor parte , con índices muy golpeados en cuanto a lo que es el consumo y la venta de calzado”, describió Moschetto. “Hoy tenemos un cóctel casi perfecto: aumento masivo de las importaciones, aumento del contrabando, con cantidades descomunales que se venden por las redes, poco control en las aduanas, cierre de plantas, despidos y caída en las ventas”.
Estamos viendo cómo vamos a aguantar. Más allá de competir por calidad, va a sobrevivir aquel que pueda defender su marca, su trayectoria ofreciendo un producto de calidad y con una rentabilidad baja, es prácticamente la única carta que tienen hoy para jugar”.
“Si vamos a querer competir por precio, inclusive en las calidades más bajas, está entrando tanta basura de afuera que por lo menos lo de bajo costo también tiene que ser bueno”, señaló. “Porque el consumidor se da cuenta que va a comprar un calzado barato, le va a durar un mes y va a tener que ir a comprar otro”.
“Tenemos que ofrecer más calidad en el cuero, donde las importaciones de Oriente no tienen ni la calidad, ni la horma, ni el estilo, y no son precios tan baratos. Incluso Brasil, que es nuestro competidor más directo, en calzado de cuero, no tiene un precio tan atractivo”.
“Frente al calzado de cuero que pueda venir de Brasil o de Oriente, en algunos casos tenemos precios más competitivos que ellos”, destacó y señaló que la forma de competir es «trabajando con márgenes chicos ante la falta de pedido y el sobrestock de mercadería. Hoy hay más pares en stock de los que el mercado puede absorber”. Tanto el productor como el vendedor tienen sobrestock y esto hace que los precios bajen”, señaló. «Hoy tenemos mercaderías que se venden al costo y algunas están por debajo del costo”.
En cuanto a la reforma laboral y la reforma tributaria «son absolutamente necesarias. Dentro del sector, tenemos vigente leyes que datan de 1942. Todavía no hay pautas claras de lo que está planeando el gobierno. Hubo muchas ventajas tributarias, arancelarias, para la importación de mercadería, pero para la producción, nada”.
“Queremos y necesitamos una retribución justa a los trabajadores, porque en definitiva son ellos quienes van a generar el consumo.Pero es mucho más que el costo laboral, es tener la seguridad social, la atención médica, y toda la parte judicial, que en la Argentina se maneja muy mal. Hoy un juicio laboral se puede llevar a tu empresa. La industria del juicio, hoy no se queda con una parte del costo, se puede quedar con tu empresa”.
En la convención de la UIA, el ministro Caputo «no hizo ninguna mención de la industria manufacturera. Nos estuvo comunicando, la estabilidad fiscal, el superávit fiscal, la proyección al 2031, pero nada de la situación que hoy estamos atravesando las industrias”, destacó el titular de la Cámara Industrial del Calzado.
En cuanto al reciente «acuerdo bilateral con Estados Unidos», Moschetto expresó: “no estamos para nada en desacuerdo o en contra de un acuerdo Unión Europea-Mercosur. Creo que pueden haber chances de nutrirnos mutuamente en un intercambio comercial sin aranceles. Pero esperamos que se mantengan las reglas de origen; que no metan un zapato de oriente en una caja de Italia y llegue sin aranceles; sino que respeten las denominaciones de origen que tenemos en el Mercosur, donde el origen de un zapato lo da el contenido regional», señaló.
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