– Por Fernanda Mierez, socia de Beccar Varela y Cofundadora de la Comunidad Jurídica B
El Triple Impacto es un modelo de gestión económica que busca tener impacto positivo, sistémico e integral sobre la vida de las personas y el Ambiente. Las empresas de Triple Impacto, por su parte, buscan generar beneficios a nivel social, ambiental y económico.
Se considera impacto positivo social y ambiental a todas las acciones que deriven de la actividad económica de la empresa o emprendimiento y que impliquen la creación de valor para la comunidad y el ambiente. Estas acciones, para ser consideradas, deben estar por encima de los estándares mínimos legales establecidos a nivel nacional y local.
Los emprendedores y las empresas de Triple Impacto hoy no tienen un reconocimiento legal que los proteja y permita perseguir libremente su propósito.
Este nuevo régimen jurídico de las Sociedades de Beneficio e Interés Colectivo (BIC) da reconocimiento a las empresas de Triple Impacto facilitando que el Estado y otros actores del mercado puedan identificarlas y potenciarlas.
Las empresas y la fuerza que ejercen en el mercado son una pieza clave para evolucionar hacia una Nueva Economía más inclusiva y sustentable.
En tal sentido una Ley que reconozca a las Sociedades BIC beneficia a:
- Emprendedores con un propósito ambiental o social que va más allá de la generación de valor económico.
- Empresas y PyMEs que amplían su modelo de negocio pasando del modelo tradicional al de la Nueva Economía.
- Las organizaciones de la sociedad civil a quienes se les da una respuesta a sus reclamos y una ayuda en pos de este propósito común.
- Los inversores responsables e inversores de impacto que se caracterizan por buscar, además del retorno financiero, la generación de un impacto social y/o ambiental positivo.
- Consumidores comprometidos que quieren elegir alternativas de consumo sustentable.
- Trabajadores desarrollándose profesionalmente dentro de un ecosistema laboral basado en valores como la inclusión, el cuidado y la responsabilidad social.
- La sociedad en su conjunto y el ambiente ya que son los principales destinatarios del nuevo enfoque basado en la inclusión, innovación y sustentabilidad.
Es importante destacar que la LEY BIC NO OTORGA BENEFICIOS IMPOSITIVOS.
Su objetivo principal es identificar, reconocer y potenciar las empresas que generan impacto social y ambiental.
Poder reconocerlas e identificarlas es el primer paso para que luego surjan beneficios propios del mercado y/o de políticas de Estado a través de programas de compras públicas preferenciales, facilidades de acceso al crédito, etc.
Necesitamos más y mejores empresas que aporten soluciones a problemas sociales y ambientales a la vez que crean valor económico y las Empresas de Beneficio e Interés colectivo son una alternativa para logarlo.


