En junio , el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró una contracción de 12,3% respecto a igual mes de 2019, según un informe de Ecolatina. De esta manera, la actividad se desplomó casi 13% interanual en la primera mitad del año y 21,4% i.a. en el fatídico segundo trimestre de pandemia.
No obstante, «la economía habría encontrado un piso en abril y, desde entonces, comenzó a recuperarse», destaca el trabajo de Ecolatina. En este sentido, resalta el crecimiento desestacionalizado de 7,4% en junio respecto de mayo, acumulando un avance de 17,7% en relación con el cuarto mes del año, piso de la actual crisis. Sin embargo, y pese a esta “suba”, la actividad cerró junio 13,5% por debajo del nivel de diciembre de 2019, marcando que todavía queda mucho por recuperar.
Aunque lo peor de la crisis ya pasó, 2020 será un año perdido en materia de actividad económica: aun cuando la reestructuración de la deuda con acreedores privados sea exitosa y se reduzca la incertidumbre en el corto plazo, la economía no avanzará significativamente. Por el contrario, salvo algunas ramas que podrían mejorar impulsadas por los pedidos de pre-cuarentena atrasados, las caídas interanuales seguirán siendo de dos dígitos en el corto plazo