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¿La economía crece? 1 de cada 2 PyMEs vende menos y tiene resultados negativos

Una encuesta entre 209 empresas muestra que el 51,2% registró una caída de ventas y el 50,2% tuvo resultados económicos negativos. Además, casi la mitad trabaja con hasta el 50% de su capacidad instalada y el 34% redujo personal.

Por Agenda Pyme

Según una encuesta realizada por APYME y la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ) entre 209 empresas durante el tercer trimestre de 2026 muestra que más de la mitad continúa atravesando un escenario de deterioro.

El 52,2% de las empresas relevadas afirmó que su situación general empeoró durante el período, mientras que el 51,2% registró una caída de ventas. A la vez, 50,2% tuvo un resultado económico negativo, frente a apenas 9,6% que informó un resultado positivo.

El deterioro también aparece en el nivel de producción. El 45,9% redujo su capacidad utilizada y casi la mitad de las empresas, exactamente 48,8%, trabaja utilizando como máximo el 50% de su capacidad instalada. Solo 12% alcanza un nivel de utilización de entre 76% y 100%.

El relevamiento describe así un escenario marcado por demanda débil, capacidad ociosa, presión sobre los costos y dificultades para acceder al financiamiento.

El impacto sobre el empleo

La debilidad de la actividad también comienza a trasladarse a las plantillas. Durante el tercer trimestre, 34% de las empresas redujo personal, mientras que 56,5% mantuvo su dotación y 9,6% la aumentó.

Las perspectivas para el próximo trimestre tampoco son completamente favorables: 25,8% prevé alguna medida de ajuste, entre reducción de jornada o suspensiones, despidos o no renovación de contratos. En particular, 13,9% contempla reducir jornadas o suspender personal y 12,9% evalúa despidos o no renovar contratos.

El deterioro es más marcado entre las empresas de menor tamaño. Entre las microempresas, 60,4% afirmó que su situación empeoró, 58,2% registró una caída de ventas y 56% tuvo resultados negativos. En las pequeñas, esos porcentajes fueron 52,3%, 50% y 50%, respectivamente.

Entre las medianas, en cambio, el deterioro fue menor: 28,1% reportó un empeoramiento de su situación y 34,4% tuvo caída de ventas y resultados negativos. El propio informe advierte que estos cruces son descriptivos y no deben interpretarse como estimaciones poblacionales.

Sin crédito para invertir y crecer

El financiamiento aparece como uno de los principales límites para las empresas. El 73,7% se financia con recursos propios, mientras que los proveedores representan la segunda fuente, con 34%.

En paralelo, 46,9% afirmó que no accedió a financiamiento durante el último año y apenas 9,6% consiguió crédito en condiciones favorables. Otro 27,3% obtuvo financiamiento, pero en condiciones desfavorables.

El problema no es solamente el acceso. Entre las empresas que no tomaron deuda, 52,2% señaló las tasas de interés elevadas como una de las principales razones y 50,7% afirmó que prefiere no endeudarse.

La restricción financiera también condiciona la inversión. El 43,5% realizó inversiones en nueva tecnología, pero prácticamente toda esa inversión fue financiada con recursos propios: 41,6% de las empresas utilizó fondos propios y apenas 1,9% recurrió a programas de apoyo estatal.

Costos e importaciones, otros dos frentes de presión

Los costos siguen afectando los márgenes. El 56,9% de las empresas declaró haber sufrido un fuerte impacto por los aumentos de tarifas e insumos, mientras que apenas 1,9% dijo no haber tenido impacto.

La energía aparece como el principal problema: 63,2% la identifica como el rubro de mayor impacto, seguida por los combustibles, con 42,6%, y los insumos difundidos, con 33%.

La apertura importadora también genera tensión. El 38,3% considera que perjudica su competitividad, mientras que 49,3% asegura que no tiene un impacto directo y 12,4% afirma que lo favorece por el abaratamiento de insumos.

Entre quienes perciben efectos de la competencia importada, el principal impacto es la caída de ventas, señalada por 50,7%. Le siguen la presión sobre los precios, con 33%, y la pérdida de clientes, con 28,2%.

Una PyME que todavía no logra recuperar escala

El resultado del relevamiento muestra una economía PyME atravesada por una combinación de menores ventas, márgenes negativos, capacidad productiva ociosa y restricciones para financiar inversiones.

El informe resume cinco señales para seguir: actividad débil, capacidad ociosa, presión sobre el empleo, escaso financiamiento y tensión sobre la competitividad por costos e importaciones.

La encuesta, además, está concentrada en micro y pequeñas empresas, que representan 84,7% de las respuestas. El 43,5% son microempresas, 41,1% pequeñas y 15,3% medianas. El relevamiento también tuvo un fuerte peso territorial de Córdoba, que concentró 40,7% de las respuestas, por lo que APYME-UNPAZ advierte que los cambios respecto de mediciones anteriores deben leerse con cautela.

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