La firma especializada en decoración y artículos para el hogar relanzó su marca y el lay out de sus tiendas con foco en la sustentabilidad, el arte y el bienestar.
“Estamos en un contexto picante”, reconoció Sebastián Sasson, a cargo de la compañía junto a su hermano Agustín, quien señaló “por eso decidimos renovarnos y queremos comunicar que Arredo es accesible, donde se pueden comprar productos de diseño a buen precio y también venir a las tiendas para disfrutar un buen momento”.
Su local insignia, en Av. Medrano 555, cuenta con un patio – jardín y espacios para que artistas muestren sus obras. Los fines de semana vienen grupos y solistas a tocar música. Además de contar con un diseño de los espacios accesible para personas con discapacidad motriz e incorporar jardines verticales, las paredes del local están recubiertas con una pintura verde nanotecnológica que absorbe carbono y contribuye a mitigar el cambio climático.
Mecenazgo y Economía Circular
En tanto, artistas y diseñadores locales realizan diseños exclusivos para los productos de la marca, en una suerte de padrinazgo artístico impulsado desde esta pyme familiar.
Fundada en 1989 por José «Pepe» Sasson, en plena hiperinflación y explosión de bonos de deuda (los famosos Bonex 89), la marca tiene hoy 70 puntos de venta en todo el país (la mitad propios y la mitad franquiciados), con más de 600 empleados.
Actualmente, un 50% de los productos que venden (desde juegos de sábanas y toallas hasta muebles para baño y cocina) son importados y el resto nacionales. “Apostamos a los proveedores locales porque eso nos da flexibilidad en la producción.
En 2025, la firma impulsó un programa de “cero residuo textil” con la participación de talleres de confección tanto en Buenos Aires como en Santiago del Estero. Este proyecto, del que participan también otras empresas y organizaciones como Banco de Galicia y Andreani, promueve la reutilización total del descarte textil a través de proyectos de economía circular, innovación e impacto social.


