Con gritos, chicanas e insultos hacia la oposición, el presidente Javier Mieli inauguró las Sesiones Ordinarias del Congreso el domingo por la noche.
Por: G.E.
Su discurso abundó en epítetos (la justicia social es un robo, afirmó) y falacias («cuando asumimos teníamos indicadors peores que el 2001», sostuvo sin fundametarlo, y careció de datos concretos sobre su gestión y anuncios de interés para la comunidad productiva y trabajadora.
Durante su alocución, solo mencionó la palabra Pyme en una oportunidad para el langamieto del RIMI (régimen de incentivos a las medianas inversiones), y luego se dedicó a fustigar al empresariado nacional, acusándolo de «vender caro, ser prebendarios y ladrones», SIC.
También destacó el aumento de los planes sociales, y un dudoso aumento del empleo (informal y precario).
Aquí el análisis del discurso según Chequeado:


