El dirigente sostuvo que el foco exclusivo en la macroeconomía dejó al sector sin herramientas para afrontar la caída del consumo.
El presidente de la Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario (FECOI), Eduardo Maradona, lanzó fuertes críticas contra la política económica del gobierno de Javier Milei y advirtió sobre el complejo presente que atraviesan las pequeñas y medianas empresas. El dirigente sostuvo que el foco exclusivo en la macroeconomía dejó al sector sin herramientas para afrontar la caída del consumo, el aumento de los costos y la competencia de los productos importados.
«Me dijo que la iba a tirar a la basura»
En una entrevista con Radio 750, Maradona reveló que antes de las elecciones presidenciales le presentó a Javier Milei un proyecto de reforma laboral e impositiva pensado específicamente para las pymes. Sin embargo, aseguró que el entonces candidato rechazó la iniciativa de manera tajante.
«Me dijo que no se la diera porque la iba a tirar a la basura, que él iba a trabajar para la macro y que la micro se arreglara sola», recordó el dirigente empresario, quien consideró que esa respuesta explica gran parte de la situación que hoy atraviesa el sector.
Maradona remarcó que las pymes representan alrededor del 70% del empleo privado y generan cerca del 42% del Producto Bruto Interno, por lo que reclamó políticas específicas para sostener su funcionamiento. Según indicó, en los últimos cuatro años el número de pequeñas y medianas empresas cayó de aproximadamente 640.000 a 485.000 en todo el país.
El panorama, afirmó, también se refleja en Rosario. Allí estimó que desde el inicio de la gestión de Milei cerraron unas 3.000 pymes, una situación que habría provocado la pérdida de alrededor de 20.000 puestos de trabajo. «El problema no es solo que cierran empresas, sino que quedan miles de trabajadores sin empleo», sostuvo.
Entre los principales reclamos del sector mencionó la reducción de la presión impositiva, menores costos laborales no salariales, mejores condiciones de financiamiento y una reforma que limite la denominada «industria del juicio laboral». «No pedimos dejar de pagar impuestos; pedimos oxígeno para poder acomodarnos», explicó.
El dirigente también rechazó la explicación del Gobierno sobre el cierre de comercios físicos por el crecimiento del comercio electrónico y cuestionó la apertura de las importaciones. Según afirmó, muchas pymes quedaron expuestas a competir en condiciones desiguales con productos del exterior, mientras que las propuestas presentadas por las entidades empresarias no reciben respuestas concretas por parte de los funcionarios nacionales. «Somos una máquina de presentar proyectos, pero muchas veces siento que nos mienten en la cara», concluyó.


