El economista de la Fundación Mediterránea cuestionó la sobreactuación oficial en torno a las elecciones bonaerenses y planteó que las reformas estructurales aún son posibles. Alertó sobre el impacto de las tasas de interés en las pymes y propuso un esquema de libre elección entre pesos y dólares.
En diálogo con Agenda Pyme, el economista e investigador de la Fundación Mediterránea y del IERAL, Jorge Vasconcelos, trazó un diagnóstico crítico sobre la coyuntura económica argentina y el clima político previo a las elecciones de octubre. “Llama la atención que el propio gobierno nacional se haya encargado de sobredimensionar la importancia de esta elección del domingo en la provincia de Buenos Aires”, señaló, en referencia al peso simbólico que se le atribuye al distrito.
Según Vasconcelos, “todo indica que los resultados que pueda lograr el peronismo de la versión kirchnerista no se van a repetir”, lo que abriría una ventana para avanzar con reformas estructurales: “La posibilidad de seguir haciendo o de empezar a hacer reformas útiles para el sector productivo no está para nada muerta para después de octubre”.
El economista también se refirió al deterioro de las condiciones para las pequeñas y medianas empresas: “Producto de las turbulencias de julio ha habido una serie de idas y vueltas en la política económica que está afectando mucho el humor de las pymes”, afirmó. “Las condiciones se endurecieron tanto que no se pueden sostener en el tiempo”, agregó.
Uno de los puntos más críticos del análisis fue el nivel de las tasas de interés: “La economía argentina no va a convivir con tasas que triplican a la inflación”, advirtió. Para Vasconcelos, el problema radica en el desequilibrio entre la paridad del dólar y las tasas, y su corrección no debería implicar una devaluación abrupta. “Las tasas están reflejando una expectativa de corrección del tipo de cambio para después de octubre”, explicó.
En ese sentido, propuso avanzar hacia un modelo de bimonetarismo similar al peruano, que permita a personas y empresas decidir libremente cuántos pesos y dólares mantener en cartera. “La dolarización no se puede implementar por la cantidad de pesos en el sistema bancario, pero sí el bimonetarismo”, sostuvo. Además, reveló que “solo 1 de cada 4 dólares comprados entre abril y julio fueron a depósitos bancarios; el resto se fue del sistema”.
Finalmente, criticó la falta de acción del Banco Central en el marco del programa de bandas cambiarias: “Estaba prevista la posibilidad de que si el dólar no bajaba hasta el piso, el BCRA también compraría dólares para reforzar reservas, y no lo hizo”.


