La retracción se explica por la caída del 20% de las exportaciones y el aumento del 2,2% de las importaciones. Fuente: Cámara Argentina de Comercio y Servicios.
En tanto, según la consultora especializada ABECEB, Argentina registró en junio el mayor déficit comercial de la historia con Brasil, que ascendió a USD 1.042 M, muy por encima de los ya elevados registros de abril y mayo que habían promediado en –USD 750 M.
Contra junio de 2022 la suba del rojo comercial bilateral fue del
351,6%. El salto de las importaciones sin dudas estuvo explicado por el boom de las
importaciones de soja para molienda (+3.247% i.a.) que alcanzó un récord de nada menos
USD 542 M en un contexto de escasez interna de la oleaginosa producto de la sequía.
De esta manera, en el primer semestre de 2023 la balanza comercial bilateral con Brasil
lleva acumulado un déficit de USD 3.578 M, que es 2,7 veces superior al de igual lapso de
2022. Esto implica un monto negativo que no se registraba desde 2018, y que ya supera en
un 59,4% al desequilibrio acumulado para todo 2022 (USD 2.245 M).
Mas allá de que la sequía se trata de un shock transitorio cuyos efectos se disiparán hacia
adelante, ha logrado que la Argentina alcance el mayor déficit comercial bilateral mensual de
la historia, justo en un contexto donde el BCRA se encuentra con reservas negativas a pesar
del reciente dólar soja 3, y las negociaciones de Massa en China no lograron conseguir ayuda
por parte del BRICS para la financiación de importaciones.


