Pese a la prohibición provincial, la ciudad balnearia permite reaperturas de distintos sectores. Por su parte, Tandil, dio un paso a favor en su sistema local (aunque está en Fase 3) y permitirá más actividades.
A seis meses de cuarentena, los sectores que aún no tiene la habilitación permitida para volver a trabajar ya no aguantan tantos días cerrados y es por eso que en algunos municipios de la provincia de Buenos Aires decidieron “rebelarse” del sistema de fases y permitir las reaperturas
En Mar del Plata, algunos bares abrieron sus puertas en los últimos dos días y trabajaron al aire libre pese a la normativa provincial que inhabilita a que estas actividades puedan tener normal funcionamiento.
En tanto, comercios minoristas, natatorios, estudios de danza y gimnasios, entre otros, retomaron o se encaminan, como los shoppings, a levantar de prepo la persiana, más allá de la prohibición que rige en la ciudad balnearia por encontrarse en fase 3.
Desde el ejecutivo municipal decidieron consentir la reapertura e incluso, a través del jefe de Gabinete local, Alejandro Rabinovich, pidió una fase especial “que se acorde a la lógica de la ciudad”. Y agregó que “ellos necesitan trabajo ya y nosotros entendemos lo mismo y sabemos lo difícil que es”.
Pese al pedido del gobierno local, el Concejo Deliberante rechazó la gastronomía al aire libre. El proyecto para habilitar la actividad no consiguió los dos tercios necesarios por la abstención del Frente de Todos. “La situación es desesperante. Estamos yendo derecho a la anarquía. Les pido que reflexionen”, sostuvo el titular del bloque de Acción Marplatense, Horacio Taccone.
El intendente Guillermo Montenegro pretende contar con el aval de la oposición para no quedar en clara rebeldía ante la Provincia. Sin embargo, ante la abstención del FDT tendrá que recurrir a un decreto local para autorizar un funcionamiento que se viene dando de hecho y que, desde el ejecutivo bonaerense, ya vienen monitoreando.
En las últimas horas, la ciudad balnearia alcanzó su máxima cantidad de activos (3461) desde que comenzó la pandemia y el total de positivos ya llega a 12862.
En concreto, Mar del Plata quiere tener la libertad en la toma de decisiones locales. Algo similar a lo que elaboró Tandil y que, en su momento, le significó un tirón de orejas para el intendente Miguel Ángel Lunghi, quien ayer volvió a activar su plan y tras 20 días en Estadio Rojo, el municipio pasó al amarillo, pese a que para la Provincia el distrito se encuentra en Fase 3.
De esta manera, tras el anuncio de su propio sistema, la localidad serrana volverá a quedar en falta ante la normativa que prohíbe una serie de aperturas que, a nivel local, ya fueron autorizadas.
En contrapunto de lo que sucede tanto en Mar del Plata como en Tandil, Bahía Blanca analiza la posibilidad de retroceder a Fase 1 producto de la situación epidemiológica actual.
Tanto el intendente Héctor Gay como un grupo de funcionarios locales cargaron contra el sistema de fases. “No demuestra disminución de casos”, aseguró el jefe comunal. Mientras que el Jefe de Gabinete, Adrián Jouglard, sostuvo que la fase 3 “sobrecarga a algún sector económico y no tiene impacto sobre la movilidad de la ciudad”.
La ciudad se encuentra con la mitad de los contagiados activos por lo que la preocupación local radica en la carga del sistema sanitario.