· Según un informe del CEPA (Centro de Economía y Política Argentina), a producción de yerba mate se retrajo fuertemente en 2025 (cayó 9,9% interanual) y en enero-julio de 2026 volvió a caer 11,2%.
· El mercado interno sigue estancado: tras crecer 3,1% en 2025, el consumo cayó 0,7% en el primer semestre de 2026 y se mantiene prácticamente en los niveles de 2023.
· Las importaciones siguen muy por encima de los niveles previos: aunque cayeron 30,1% en el primer semestre de 2026, todavía superan en 163,1% al mismo período de 2023 y provienen casi exclusivamente de Brasil y Paraguay.
· El productor recibe cada vez menos y trabaja por debajo de sus costos: en junio captó apenas 16,1% del precio de góndola. El costo estimado por el INYM es de $473,70 por kilo frente a un precio máximo de $280, una pérdida de $193,70 por kilo.
· La crisis se profundiza por el deterioro de las condiciones de pago: solo 50% de la producción se cobra al momento de la entrega y el resto en cuotas de hasta 120 días, mientras aumentan los cheques rechazados.
· La falta de rentabilidad y previsibilidad amenaza la producción futura: la caída de precios, los eventos climáticos y la menor oferta elevan el riesgo de desinversión y reducción de la producción. A esto se suma el recorte de $1.705 millones al Programa IDER.
· La conflictividad del sector se intensificó: productores y tareferos impulsaron protestas y un proyecto de emergencia en Misiones que contempla establecer un precio mínimo obligatorio para la hoja verde.


