El empresario Enrique Shaw (París, 26 de febrero de 1921 – Buenos Aires, 27 de agosto de 1962), fue director de Cristalerías Rigoleau y fundador de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa. Su gestión se destacó por el trato humano y la aplicación de derechos laborales de avanzada para la época, por lo que a su muerte, la entidad empresarial propuso su beatificación.
Shaw, que es también uno de los fundadores e impulsores de la ciudad balnearia de Pinamar, fue declarado «beato» por el Papa Francisco en 2021. Y finalmente en diciembre de 2025, su sucesor, el Papa León XIV lo canonizó tras demostrarse el milagro de la curación de un niño de seis años a partir de la invocación del beato Enrique Shaw.
De continuar el proceso hacia su santificación, sería el primer Santo Empresario Argentino.
En honor a su legado, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa organizó el día de su nacimiento una serie de misas en todo el país.


