El sector presentó un déficit de USD 8.439 millones durante los primeros 10 meses del año 2025.
El informe sobre la balanza comercial del sector autopartista durante los primeros 10 meses de 2025 denota la fuerte necesidad de generar un shock de inversiones, con una visión integral, que permita revertir la situación de toda la cadena de valor automotriz.
Venimos de un largo proceso que generó escasez de nuevos proyectos para algunas terminales o proyectos basados en CKD (fuerte proceso de “CKDización” de la producción), sin continuidad sostenible para parte de las plantas de proveedores. Dicho proceso, además, provocó 56 cierres de empresas proveedoras en los últimos 15 años (5 solo en el último año y medio).
Los esfuerzos realizados para lograr una estabilidad y previsibilidad macroeconómica, y las iniciativas para mejorar la competitividad estructural (laboral, tributaria), son condiciones necesarias pero no suficientes. La clara desventaja frente a competidores asiáticos que carecen de precios de mercado transparentes requiere una visión sectorial, tal como hacen los países occidentales y capitalistas, con una industria automotriz relevante.
El abultado déficit sectorial actual es el resultado de una suma de decisiones tomadas años atrás, por lo cual es necesario generar un shock que estimule un punto de inflexión.
La balanza comercial de autopartes presentó un déficit de USD 8.439 millones durante los primeros 10 meses del año 2025, aumentando el saldo negativo un 9,3% respecto al mismo periodo de 2024.
Las exportaciones, en tanto, aumentaron un 2,3%, cerrando el periodo analizado en USD 1.104 millones.
Las importaciones de autopartes aumentaron un 8,5% i.a., alcanzando los USD 9.543 millones durante el periodo enero-octubre de 2025. La producción de vehículos aumentó un 2,8% i.a. para el periodo analizado. Si bien las importaciones de autopartes acompañaron este aumento, lo hicieron en una mayor proporción debido a la fuerte entrada de bienes provenientes de Asia destinados al mercado de reposición, además de nuevos lanzamientos en etapa de baja integración que también tienen como origen relevante dicho continente.
Los principales rubros comercializados fueron “Transmisiones” (déficit de USD 1.818 millones, USD 2.197 millones de importaciones y USD 379 millones en exportaciones), “Eléctrico” (déficit de USD 1.267 millones, USD 1.347 millones de importaciones y USD 80 millones de exportaciones) y “Componentes de motor” (déficit de USD 846 millones, USD 983 millones de importaciones y USD 137 millones en exportaciones).
El comercio bilateral de autopartes con BRASIL alcanzó, durante el periodo enero-octubre de 2025, un saldo negativo de USD 2.222 millones, un 8,0% más que en el mismo periodo de 2024. Las importaciones alcanzaron los USD 2.937 millones (+5,7% i.a.), mientras que las exportaciones cerraron en USD 715 millones (-0,9% i.a.).
En este contexto, a pesar del camino positivo recorrido desde lo macro en estos dos años, el sector requiere romper el statu quo con al menos dos iniciativas: urgente renegociación del ACE 14 que establece las reglas comerciales y productivas para la actividad automotriz en la región y la discusión de una política específica sectorial que promueva una mayor integración local en proyectos sostenibles de exportación.


