Este dato mayorista se convierte en un mal antecedente para la inflación minorista, que en septiembre fue del 2,1% según Indec.
El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró en septiembre un aumento del 3,7%, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Se trata de la suba más pronunciada en los últimos 18 meses, y deja un acumulado de 20% en lo que va del año y 24,2% en la comparación interanual.
Para encontrar un antecedente más alto hay que remontarse a marzo de 2024, cuando el IPIM trepó al 5% en medio de la inercia inflacionaria heredada del Frente de Todos y la fuerte devaluación inicial del gobierno de Javier Milei. En esta ocasión, el principal motor del incremento fueron los productos de origen nacional, que subieron 3,3%, con especial impacto en los productos primarios (4%) y manufacturados (3,2%). Entre los rubros más afectados se destacan los productos pesqueros (8,5%), el petróleo crudo y gas (4,2%), los metálicos básicos (8,2%), máquinas eléctricas (8,1%) y vehículos automotores y repuestos (5%).
Los precios importados, por su parte, aumentaron 9%, como consecuencia del ajuste en el tipo de cambio, aunque su incidencia en el índice general fue marginal, aportando apenas 0,63 puntos porcentuales.
Este dato mayorista se convierte en un mal antecedente para la inflación minorista, que en septiembre fue del 2,1% según el mismo organismo. El circuito natural de comercialización sugiere que los aumentos a la salida de fábrica se trasladan, con cierto rezago, a los precios al consumidor. Si los hogares no convalidan los nuevos valores, los mayoristas deberán absorber el impacto, reduciendo sus márgenes de ganancia, como ha venido ocurriendo en varios sectores durante los casi dos años de gestión libertaria.
La evolución futura del IPIM dependerá de los vaivenes cambiarios, la dinámica de consumo y el respaldo financiero internacional, especialmente el que pueda brindar Estados Unidos en el marco de los acuerdos bilaterales y multilaterales. Mientras tanto, el dato de septiembre refuerza las dudas sobre la promesa oficial de desacelerar la inflación hacia fin de año.


