En Argentina, cada vez se separan y recupera una mayor proporción de residuos reciclables. Sin embargo, el volumen total de reciclado se redujo en los últimos dos años, debido a una caída general de la producción y el consumo. Estas son las conclusiones del último informe Indice de Reciclado en Argentina 2025, realizado por Ecoplas y la consultora Opinaia.
El estudio -que va por su tercera edición- señala que el 82 % de la población separa sus residuos reciclables al menos de manera ocasional, lo que refleja un cambio cultural en ascenso frente a los anteriores resultados: 64% en 2022 y 60% en 2019. A su vez, 9 de cada 10 argentinos cree que las marcas deberían contribuir para lograr un reciclaje más eficiente en el cual los materiales vuelvan al circuito productivo.
«El 87% de los encuestados considera que falta articulación entre los gobiernos, las empresas y la ciudadanía para lograr mayores tasas de reciclado», comentó durante la presentación Verónica Ramos, directora ejecutiva de Ecoplas. «Esta demanda se alinea con la necesidad de avanzar hacia la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) de envases, una cuenta aún pendiente en Argentina», señaló. La REP establece que las empresas envasadoras que ponen sus productos en el mercado deben hacerse cargo de su gestión posconsumo, incorporando ecodiseño, reutilización, reciclaje y valorización.
El estudio también indica que el 63% de los argentinos se interesa por el destino final de los productos que consume y entiende que los plásticos cumplen funciones esenciales en ámbitos como la
salud, la higiene y la seguridad alimentaria. Y señala que el 44% de la opinión pública valora especialmente su capacidad de reciclaje y reutilización como principales atributos.
En tanto, el 52% pagaría más por productos hechos con plástico reciclado, superando la predisposición registrada en 2022. Este interés fortalece el valor de certificaciones, ecodiseño y trazabilidad como sellos de confianza para el consumidor. De hecho, el 45 % considera que la presencia de una etiqueta o sello ambiental es un factor decisivo al momento de elegir un producto,
Empresas recicladoras, a media máquina
Por su parte, Sergio Hilbrecht, Gerente de CAIP (Cámara Argentina de la Industria Plástica) señaló que «en términos estructurales, el reciclado de plásticos en Argentina se multiplicó por cinco
durante los últimos 20 años», y detalló que en 2024, se reciclaron mecánicamente 233.200 toneladas de plásticos y se valorizaron otras 30.300 toneladas en hornos cementeros. Esta actividad constituye una cadena productiva consolidada que cuenta con más de 190 empresas recicladoras distribuidas en todo el país y genera más de 50.000 empleos directos e indirectos. Sin embargo, la industria recicladora tiene una capacidad ociosa del 50% debido a la baja separación de residuos y la limitada demanda de material reciclado. Entre las causas de esta faltante, el directivo señaló a la «baja en la producción y el consumo en general, y a la entrada de material importado para reciclar».
Congreso Mundial sobre Residuos Sólidos
Bajo el lema “Hacia un futuro sin residuos o un planeta sin futuro”, Buenos Aires será sede del Congreso Mundial de ISWA, la Asociación Internacional de Residuos Sólidos. El evento se realizará en el Centro de Convenciones de la Ciudad, del 27 al 29 de octubre, y contará con oradores y participantes de más de 50 países.
La Asociación para el Estudio de los Residuos Sólidos (ARS), Miembro Nacional de ISWA, estará a cargo de la organización de esta edición, junto a Messe Frankfurt Argentina y al Capítulo Regional ISWA LAC (International Solid Waste Association Capítulo Regional Latinoamérica y el Caribe).
Entre los temas a debatir figuran la economía circular, la responsabilidad extendida del productor, el tratamiento de residuos orgánicos, la gestión de los residuos textiles, la relación entre la generación de residuos y el cambio climático (emisiones de metano), basurales a cielo abierto, rellenos sanitarios, financiamiento, regionalización y la recuperación de energía a partir de los residuos.
Escuchá la columna de Gabi Ensinck


