Ambos sectores registraron bajas mensuales en julio, afectadas por la tensión cambiaria y el encarecimiento del financiamiento. Aunque el acumulado anual sigue en positivo, los economistas advierten que la recuperación está lejos y el panorama se agrava.
La industria manufacturera y la construcción sufrieron nuevas caídas en julio, en medio de un contexto financiero inestable que impactó de lleno en la actividad económica. Según los informes publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la producción industrial cayó 2,3% respecto de junio, mientras que la construcción retrocedió 1,8%. En la comparación interanual, la industria bajó 1,1% y la construcción creció apenas 1,4%.
A pesar de que en el acumulado de 2025 ambas actividades muestran variaciones positivas —5,8% en industria y 9,2% en construcción—, los analistas coinciden en que la tendencia es preocupante. “Julio fue más duro que junio”, señaló Gabriel Caamaño, director de Outlier, quien advirtió que la caída se profundiza y que resta ver cómo evolucionan otros sectores, especialmente los servicios.
Desde enero, la industria ha mostrado un comportamiento errático: comenzó con una baja de 1,4%, tuvo leves subas en febrero (0,1%) y en abril-mayo (2,5%), pero volvió a caer en marzo (-4,1%), junio (-1,2%) y julio (-2,3%). En construcción, el recorrido fue igualmente irregular, con caídas en enero, marzo, mayo y julio, y subas en febrero, abril y junio.
Los sectores más golpeados dentro del Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPIM) fueron automotores (-9%) y textiles (-5,5%). En construcción, el asfalto mostró una suba interanual de 31,7%, mientras que los ladrillos huecos cayeron 9,3%.


