Según Caputo, la medida permitió que los precios de los autos convergieran con los de países vecinos.
El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto criticó la llegada de un barco con más de 7000 autos eléctricos de la marca china BYD, al considerar que la medida implica “una pérdida de dólares para financiar importaciones que destruyen el trabajo argentino”. Señaló además que la industria local no puede competir contra un sector “subvencionado por el Banco Central chino”.
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió al cruce de las declaraciones y explicó que la política de importación de autos híbridos y eléctricos sin arancel “fue acordada con la propia industria automotriz” y que el esquema tiene un límite anual. Precisó que solo dos modelos de autos se producen en el país (Peugeot 2008 y Fiat Cronos), mientras que la producción nacional se concentra en camionetas, de las cuales el 70% se exporta.
Caputo aclaró que solo la mitad del cupo de importación puede provenir de marcas chinas, lo que representa menos del 5% de los patentamientos de 2025. Según el funcionario, la medida permitió que los precios de los autos convergieran con los de países vecinos, incentivó proyectos de fabricación de camionetas eléctricas y amplió la variedad de opciones para los consumidores.
La automotriz china BYD envió por primera vez uno de sus propios barcos cargado con más de 7000 vehículos híbridos y eléctricos hacia Argentina. La nave, llamada BYD Changzhou, está programada para arribar el 19 de enero a la Terminal de Zárate, en la provincia de Buenos Aires. Se trata de un paso logístico inédito en la expansión de la compañía en el mercado argentino.


