El presidente de Industriales Pymes Argentinos criticó los dichos del secretario de Coordinación de Producción y advirtió sobre los riesgos de una apertura indiscriminada de importaciones.
El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, salió al cruce de las declaraciones atribuidas al secretario de Coordinación de Producción, Martín Lavigne, quien habría afirmado que “la mejor política industrial es la que no existe”. En un comunicado, el dirigente fabril sostuvo que “sin industrias, difícilmente se logre generar trabajo y mejorar el consumo”, marcando una postura crítica frente a la visión liberal del funcionario.
Rosato reconoció algunos avances del gobierno de Javier Milei en materia macroeconómica, como el control del déficit y la reducción de costos, pero subrayó que esas medidas deben complementarse con una política industrial activa. “El orden de la macroeconomía es fundamental para generar confianza y créditos para nuevas inversiones, pero eso debe ir acompañado de una estrategia que apunte a generar los empleos que el gobierno propone con la modernización laboral”, señaló.
Importaciones y competitividad
El titular de IPA advirtió que no es posible sostener la idea de que la competitividad se logrará únicamente mediante importaciones. “Tenemos una gran oportunidad, pero no vemos bien que haya funcionarios a favor de la apertura de las importaciones”, expresó, alertando que esa línea de gestión podría afectar a la industria nacional.
En ese sentido, reclamó que los funcionarios trabajen para reducir los costos internos y permitir que el sector productivo compita en igualdad de condiciones con los productos extranjeros. “Queremos una apertura leal y consciente. No queremos una apertura desleal y destructiva”, enfatizó.
Riesgo social y futuro productivo
Rosato también advirtió sobre el impacto social de desplazar al Estado del acompañamiento industrial: “Pensar en eso es pensar en cerrar más fábricas, en el desempleo y en una crisis social que vamos a lamentar”.
Finalmente, el dirigente defendió la necesidad de cuidar el futuro productivo del país y destacó el potencial de sectores como el energético, minero y agropecuario como pilares para el desarrollo laboral argentino. “Debemos defender y cuidar nuestro futuro, el de nuestros hijos y nietos”, concluyó.


