El informe de Trabajo, elaborado con datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), mostró además un deterioro en los ingresos.
El empleo asalariado en el sector privado registró en octubre su quinta caída consecutiva y la mayor pérdida en un año y medio. Según informó la Secretaría de Trabajo, se contabilizaron cerca de 6,2 millones de trabajadores formales, lo que implicó una reducción de 17.900 puestos respecto de septiembre. No se veía una variación negativa de tal magnitud desde abril de 2024, cuando la economía aún acusaba el impacto de la brusca devaluación.
Desde la asunción de Javier Milei, ya se perdieron 176.900 empleos en este segmento. Si bien la mayor parte de la baja se produjo en el primer semestre de 2024, entre junio y octubre de 2025 se destruyeron 71.300 puestos.
Sectores más afectados
Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA – Autónoma, advirtió que “el deterioro del empleo formal en la industria es alarmante”, con más de 60.000 puestos perdidos en dos años. Solo la rama de alimentos y bebidas logró sostenerse, mientras que sectores como la industria textil acumulan caídas de hasta el 15% respecto de noviembre de 2023.
La industria manufacturera y la construcción fueron los rubros más golpeados, aunque también se registraron bajas en actividades que crecieron en el último tiempo, como petróleo, minería y servicios financieros. Esto refleja que el modelo de crecimiento impulsado por el Gobierno se apoya en sectores poco intensivos en mano de obra, que generan escaso empleo e incluso lo destruyen por factores estructurales.
Monotributistas en alza, asalariados en baja
En el sector público se contabilizaron 3,4 millones de empleados, con relativa estabilidad desde febrero, aunque en la era Milei fueron 63.100 los trabajadores estatales afectados. El empleo en casas particulares también retrocede más que el promedio general, sin señales de recuperación.
El único segmento con creación de empleo formal en los últimos dos años fue el de los monotributistas, con un incremento de 112.300 trabajadores. Sin embargo, este aumento no logró compensar la pérdida de asalariados en el sector privado, público y doméstico, que en conjunto afectó a 270.900 personas.
Salarios en retroceso
El informe de Trabajo, elaborado con datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), mostró además un deterioro en los ingresos. En octubre se verificó la segunda caída real consecutiva en el sector privado formal, y las paritarias de noviembre anticipan una nueva merma en el poder adquisitivo.
En comparación con noviembre de 2023, los sueldos son un 2,6% mayores, aunque desde el pico alcanzado en febrero de 2025 acumulan una pérdida real del 1,4%. “El comportamiento en el año fue errático: subieron en enero y febrero, cayeron en marzo y abril, repuntaron entre mayo y agosto y volvieron a caer en septiembre y octubre”, explicó Leopoldo Tornarolli, economista del CEDLAS.


