Como una historia que se repite, la industria del juguete se derrumbó con las políticas neoliberales de Martinez de Hoz (durante el proceso cívico militar), Menem, y en la actualidad. Para conocer la situación del sector en los últimos dos años, en Agenda Pyme radio entrevistamos a Julián Benitez, Gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ)
“Ya desde 2023 tuvimos una caída fuerte, venimos de tres temporadas de Día del Niño con retrocesos, el último fue importante, con una caída del 5%», señaló y sostuvo que «el pasado mes de noviembre fue el peor noviembre de la historia, con una caída en las ventas del 30%», lo que se explica porque el poder adquisitivo del consumidor está comprometido con bienes de primera necesidad.”
“No es una disyuntiva entre lo nacional e importado, aunque se duplicaron las importaciones respecto del año pasado. Pasando de 200 empresas que importaban a 530, el mismo nivel de 2018. Pero el problema es (la caída del) consumo.”, sostuvo y señaló que “también hay cambios socioculturales y de hábitos. En este sentido estamos articulando fuertemente con la Sociedad Argentina de Pediatría y especialistas que el espacio y el tiempo de juego, con juguetes, el juego real, creativo, social, está siendo desplazado por el juego digital, los dispositivos y las pantallas que ocupan cada vez más tiempo en las familias y en los chicos.”
“Lo que convocamos es poner el juego en agenda, porque los chicos necesitan jugar, necesitan conectar, vincularse con el otro y una pantalla genera todo lo contrario. Vemos problemas de sedentarismo y obesidad, falta de atención, ansiedad, problemas de aprendizaje», señaló.
Algunos juguetes y juegos como los de bloques están incorporando robótica. Sin embargo, los juguetes son necesarios para disparar la imaginación y la creatividad y no necesariamente tienen que ser súper complejos.
Respecto de la entrada en vigencia del acuerdo UE-Mercosur, señaló que será necesario reforzar los controles de origen, para que no lleguen productos manufacturados en oriente con etiqueta europea. También destacó que “hoy el 94% de las importaciones son originarias de China con productos muy buenos, y otros de muy baja calidad, con lo cual ahí hay que tener una especial atención, sobre todo en un marco de desregulación como el que estamos atravesando.”
También destacó que es preciso reforzar los controles para evitar el contrabando y otras maniobras contra la lealtad comercial y señaló que la subfacturación, falsa declaración, contrabando y fraude marcario explican hasta el 30% del mercado y hay un riesgo porque no son productos seguros para los chicos»
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