El presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras advirtió sobre los desafíos estructurales del sector y reclamó la actualización de convenios laborales para sostener la competitividad exportadora.
En diálogo con Agenda Pyme, Agustín de la Fuente trazó un diagnóstico crítico sobre el presente de la industria pesquera argentina. “No ha sido un año fácil”, reconoció, y destacó que el sector fue “punta de lanza” en la discusión de convenios colectivos que, según afirmó, “están antiguos” y deben adaptarse “a la productividad y a la realidad mundial”.
Uno de los focos del conflicto fue la flota congeladora tangonera, compuesta por más de 120 buques que procesan y congelan el producto a bordo. “Tuvimos una discusión muy fuerte este año con toda la tripulación”, explicó De la Fuente, al referirse a los intentos por actualizar convenios con precios referenciales que “el mundo ya no paga”.
El objetivo, señaló, es recuperar rentabilidad para sostener el empleo y la producción. “Si no somos competitivos, si no adaptamos convenios y acuerdos laborales que están totalmente sin las condiciones necesarias para trabajar, se hace complejo”, advirtió.
El dirigente empresarial subrayó que el sector pesquero exporta más del 90% de su extracción y que las plantas argentinas están habilitadas para más de 80 destinos. Sin embargo, alertó sobre la creciente competencia internacional en la “guerra de proteínas” y los cambios en los hábitos de consumo.
“Los precios en el mundo han caído, los demandantes buscan precio y hay que adaptarse”, sostuvo. En ese contexto, reclamó por la carga impositiva que afecta al langostino argentino: “Por no tener acuerdo Mercosur-Unión Europea, pagamos el 12% de aranceles. Si le sumamos las retenciones, se hace complejo”.
De la Fuente también se refirió a la actividad en la milla 201, donde operan flotas extranjeras en aguas internacionales. “Es una pesca no declarada, no reglamentada, pero no ilegal”, aclaró, y pidió avanzar en acuerdos diplomáticos para abordar esta problemática.
A pesar de los desafíos, destacó la existencia de un caladero sustentable y un marco regulatorio sólido: “La Ley Federal de Pesca es lo más importante, es una política de Estado que se mantiene”.
Finalmente, consideró que con un dólar a $1.500, el sector se encuentra “en un punto de equilibrio” para sostener la actividad exportadora.


