Un informe elaborado para el Vaticano por el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz y más de 30 expertos internacionales, confirmó que en America latina, la carga de la deuda externa obligó a los países a reducir las inversiones en desarrollo y adaptación a la crisis climática.
La iniciativa fue convocada por el Papa Francisco para el Año del Jubileo 2025, y continúa bajo el liderazgo del Papa León XIV.
Según el informe, la creciente carga de la deuda está obligando a los países a recortar inversiones vitales en sanidad, educación y resistencia al cambio climático.
En muchos países en desarrollo, los pagos de intereses superan a la inversión en acción climática, lo que socava los esfuerzos para adaptarse o mitigar la triple crisis ambiental. Al mismo tiempo, la ayuda exterior está disminuyendo, y la ayuda oficial al desarrollo de los países donantes caerá un 7,1% en 2024 (en términos reales) en comparación con 2023.
No obstante, el alivio de la deuda cuenta con el apoyo de la opinión pública: una encuesta reciente muestra que el 79% de la población de los países acreedores apoya condiciones de préstamo más justas para las naciones más pobres, mientras que casi la mitad cree que los países vulnerables al clima deberían obtener mejores condiciones de préstamo.
El informe ofrece recomendaciones clave para hacer frente a la crisis mundial de la deuda y es la primera vez que destacados economistas y el Vaticano se reúnen para presentar una hoja de ruta para afrontar la crisis.
Los resultados se debatieron en la IV Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, que se celebró en Sevilla (España) del 30 de junio al 3 de julio, y volverá a discutirse en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se realizará en Nueva York en septiembre, y la Cumbre del G20, en Johannesburgo (Sudáfrica) en noviembre.


